Una pareja llevaba veinticinco años casada y sus dos miembros acababan de celebrar su sesenta cumpleaños. Durante la celebración, apareció un hada y les dijo que, puesto que habían sido una pareja amorosa durante tantos años, ella concedería un deseo a cada uno de ellos. La esposa quería viajar con su marido alrededor del mundo y el hada agitó su varita para producir dos billetes de avión. Llegó el turno del marido. Él estuvo callado unos minutos y luego dijo: Me gustaría tener a una mujer treinta años menor que yo. El hada tomó la varita para hacer su magia ¡y lo convirtió en un hombre de noventa años!
Moraleja, cuidadín con lo que se desea...


2 comentarios:
Hay hombres tontos....
Yo lo que hubiera dicho es que cambio una de 60 por dos de 30, y ya está, problema resuelto.
jajajaja, por idiotaaaaa. Le está bien empleado caramba
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