Sigo pasando frío, seguimos sin saber qué decirnos a veces. Sobre todo porque no mejora el francés. Y tenemos los mismos rituales de siempre. Vamos a cenar, volvemos a tu casa por la línea 1. Subo delante tuya las escaleras y tú me agarras a veces. Otras veces como ayer nos besamos en el portal y después saludamos a Marco si no duerme, y si no me haces callar. Yo bebo agua, tú te lavas los dientes. Y después a la inversa y enciendes las luces rojas de tu habitación. Pones un poco de música en tu ordenador y si nos encendemos antes de tiempo te olvidas de ella. Me dices si tengo frío y te digo que sí, me tapas con el edredón. Nos besamos mucho tiempo. Ayer llovía fuerte mientras te besaba. Ayer no te creíste que tuviera un orgasmo al mismo tiempo que tú. Y siempre te digo que sí y tú te crees que finjo. ¿Para qué fingir? Y yo te digo que es cómo hacer puenting al revés, pero que unas veces el salto es más grande que otras. Y después me has puesto Paris Combo un rato y me he quedado medio dormida mirándote. La has quitado y me he dado la vuelta dándote la espalda. He apagado la luz roja y me has abrazado. Y así me he dormido. Hasta que tú has dicho, -joder qué calor- y te has dado la vuelta dándome la espalda. Entonces mi pie derecho y tu pie izquierdo han sido nuestro único punto de contacto. Dormí profundamente hasta que sonó mi despertador a las 8 de la mañana. Como de costumbre lo volvi a apagar y a ignorar, riéndome por dentro por haberme saltado las clases para seguir alli durmiendo contigo.
A las 3 de la tarde decidimos levantarnos y hemos ido a buscar algo para comer. Otra vez el sol frío. Tiritaba y he metido las manos en tus bolsillos. Nos hemos pedido un menú ( bocadillo + bebida+ pastel) “ 2 sandwich jambon, 1 orangina, 1minute maid tropical, un gateau aux fraises… On y va sous le soleil. Sigo pasando frío, pero más hambre tengo. Asi que nos sentamos y comemos y tú me miras y te ríes, porque ya sabes que no soy muy fina comiendo. Sobre todo el postre, con esas fresas enormes de pie.
Y después hemos vuelto a tu casa y tú has estado mirando en internet cosas de la búsqueda de trabajo, del viaje a Barcelona. Mientras, yo miraba el “chiqui chiqui” en youtube, las noticias de El País, el correo de hotmail, de la Universidad… Y me has escuchado reírme y te he tenido que poner al corriente sobre el chiqui chiqui. Después me has dicho que tenías que irte rápido y mientras yo buscaba en mi bolso de Mary Poppins la carte Orange para el metro he estado pensado en qué haría después por la tarde… Tengo toda la tarde para no hacer nada. Me da miedo la tarde infinita. Hemos cogido el metro y yo me he bajado dos paradas después por tal de decirte adiós un minuto más tarde. Te he dicho que mejor que te fueras solo a Barcelona, con tus amigos y vieras a tu amiga Alba. Ella te daría energía, siempre sonriente. Porque a mi me falta. Ahora me bajo del metro triste, como si ya no te fuera a ver más en la vida y parece mentira. No sé porqué me siento asi. Salgo del metro. Estoy en el Louvre, ando, son 2 puentes por el Sena hasta mi casa. Persigo el sol, pero cuando lo encuentro también me da el viento de frente.

